15 de diciembre de 2020

por: Ruchita

Entre los 12 pilares del dharma, el pilar de la austeridad parece casi un anacronismo, especialmente en la sociedad occidental, pero para aquellos que están en un camino espiritual, la austeridad es fundamental.

Austeridad. Seamos honestos, ¿Cuántos de nosotros sentimos una vaga sensación de malestar al leer esta palabra? Recuerda imágenes de renuncia, sufrimiento, y para los que tienen más imaginación, imágenes de monjes arrodillados con frío en sus celdas para rezar en medio de la noche, o un sadhu indio de pie sobre una pierna, brazos levantados, mirada perdida en el vacío durante horas y horas. Pero a los que estamos en el camino del bhakti nos gusta cantar, jugar, bailar, regocijarnos … No, definitivamente, el bhakti y la austeridad no pueden coexistir.

¿O sí pueden?

Intentemos usar una palabra con menos impacto. En lugar de austeridad, usemos la palabra disciplina, o mejor, autodisciplina. ¿Seguís sintiendo desasosiego?

Espero que no. Después de todo, nuestro linaje está plagado de personalidades cuya disciplina y perseverancia brillan de forma indiscutible, pero a las que, quizás, no prestamos mucha atención. ¿Quién no conoce la anécdota de Ramanujacharya que fue 17 veces a Goshtipurna para pedir ser iniciado en el mantra «om namo narayanaya«? ¡Diecisiete veces!

Todos sabemos que Paramahamsa Vishwananda y nosotros, como devotos suyos, somos parte de la tradición Vaisnava y del linaje Atma Kriya Yoga, que se basa en las enseñanzas del gran yogui inmortal de los Himalayas, Mahavatar Babaji. Si a simple vista el camino de Bhakti Marga parece «simplemente» basado en el bhakti, bueno, es precisamente porque la mirada es superficial. Si parece que la disciplina y un cierto grado de austeridad chocan con el bhakti, bueno, esto es un error de comprensión.

En el Bhagavad Gita, Krishna afirma que la austeridad es una de Sus cualidades divinas y en Su comentario, Paramahamsa Vishwananda afirma que es una cualidad que Dios ha puesto en cada ser humano. Pero como ocurre con todos los aspectos de la vida, la autodisciplina debe incluirse en nuestra vida diaria con la actitud correcta. Sí, porque la autodisciplina debe ser parte de la vida diaria de cada bhakta y no solo de aquellos que han elegido el difícil camino de la pura austeridad. Muy a menudo en Sus satsangs, Guruji insta a Sus devotos a ser disciplinados en sus deberes espirituales diarios, como la práctica de su sadhana, que incluye no solo Atma Kriya Yoga, japa, puja, sino también leer y estudiar las Sagradas Escrituras. Nos anima a convertirnos en verdaderos yoguis, yoguis en el camino del bhakti.

El verdadero yogui es aquel que actúa sin un interés personal en los frutos de su acción, el verdadero yogui es aquel que mientras actúa tiene su mente enfocada en Dios, el verdadero yogui es aquel que actúa y le da todo a Dios. Asimismo, la motivación para la práctica de nuestra sadhana no debe ser para beneficio personal. Esto es lo que debe caracterizar al yogui en el camino del bhakti: aspirar a alcanzar solo a Dios.

En su explicación del capítulo 9, verso 7 del Bhagavad Gita, Paramahamsa Vishwananda cuenta que Krishna dice: «Yo soy la fuerza de los que practican el ascetismo, la sadhana del bhakta que se esfuerza por la perfección, que se esfuerza por alcanzarme».

El Bhagavad Gita es un increíble manual de práctica espiritual. En el capítulo 17, Krishna explica claramente cómo aplicar un concepto tan inusual, como es hoy en día la austeridad, en nuestro comportamiento diario:

  • Austeridad del cuerpo: estar limpio, honesto, célibe y abstenerse de la violencia.
  • Austeridad del habla: no causar problemas a los demás, decir la verdad, hablar con amor y de lo que es beneficioso, recitar los Vedas.
  • Austeridad de la mente: ser pacífico, benevolente, silencioso, tener dominio de sí mismo y pensamientos puros.

Entre los 12 pilares del dharma, el pilar de la austeridad parece ser casi un anacronismo, especialmente en la sociedad occidental. Pero para quienes están en un camino espiritual, la austeridad es fundamental.

Bhagavan Krishna ha hablado sobre la disciplina del cuerpo, la disciplina del habla y la disciplina de la mente. Cuando estas tres disciplinas están en armonía, cuando las tres están alineadas, uno tiene una fe iluminada, una fe inquebrantable.

 
Paramahamsa Vishwananda
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