25 de diciembre de 2020
SIGUIENDO AL MAESTRO | ISLA MAURICIO 2020-21
Comenzamos el día muy temprano, preparando las oraciones para el Vaikuntha Ekadashi y el Gita Jayanti. En la distancia, los residentes de Bhutabhrteshwarnath Mandir se unían a nosotros. Desde los dos lugares, hicimos nuestras oraciones a la vez y las retransmitimos juntos en directo. Fue hermoso ver cómo los pujaris locales ayudaban a Gurudev con el abhishekam. Iban de un lado para otro dando lo mejor de sí, con el deseo de responder correctamente a las peticiones de Gurudev. ¡Fue para ellos una experiencia única, que disfrutaron enormemente!
Terminado el abhishekam, Gurudev dirigió el yajña al Bhagavad Gita. Además de nuestra retransmisión en directo, lo grabó también la televisión nacional Hindi Samchar MBC (Mauritius Broadcasting Corporation), como parte de un reportaje sobre los rituales del 25 de diciembre, en las diferentes religiones. El Gita yajna terminó con Gurudev bendiciendo a su padre por su cumpleaños y cantándole todos juntos el mantra de cumpleaños. El padre se postró a Sus pies y Gurudev, sonriéndole con una enorme dulzura, le dio Su bendición.
Durante la cuarentena, Gurudev nos había comentado: “Soy una persona diferente en cada lugar que visito, pero sin dejar nunca de ser Yo mismo». Y en nuestros primeros días fuera de la cuarentena pudimos comprobarlo. Solo Gurudev es capaz de crear ese ambiente tan íntimo y acogedor que nos envolvió a todos, en el que unió el espíritu navideño, la cultura india y la familia. Hizo que fuera una velada realmente entrañable. La noche fue transcurriendo serena y acabó con un ambiente más recogido, sentados en la mesa alrededor de Gurudev escuchando Sus palabras.
Estos son algunos de los mensajes que esa noche nos fue recordando:
- «La vida en sí misma es preciosa, tenéis que valorar ese regalo».
- «Si la gente meditara sobre esto, se daría cuenta de que es la historia diaria de los siete mil millones de personas» (en referencia a la historia de Purujana).
- Y nos explicó también por qué la gente se enfada a veces con Él: “Siempre se debe a expectativas incumplidas».
También Gurudev nos contó la historia de un hombre muy rico que fue a verle. El hombre quería alcanzar la Consciencia del Ser y Guruji le dijo que no sabía realmente lo que le estaba pidiendo, y que para alcanzar esa conciencia uno necesita antes deshacerse de muchas cosas, de tal manera que el hombre podría incluso perder su empresa. Pero el hombre no quería cambiar su vida, solo quería ser consciente. Muy descontento con las respuestas de Gurudev, le pidió Su bendición para conseguir esa Conciencia rápidamente. Gurudev lo bendijo, como él deseaba, pero antes de hacerlo, insistió: «No sabes lo que me estás pidiendo. Las palabras suenan muy bien, pero no tienes ni idea de lo que significan». Y, pasado un mes, el hombre le llamó diciendo: «Sea lo que sea lo que te pedí, ¡retíralo por favor!».
Fue demasiado para él, nos dijo Gurudev. La gente pide cosas sin saber lo que está pidiendo. Observad la forma en la que Arjuna pidió a Krishna la visión divina: «Oh Señor, si crees que soy digno, si crees que puedo manejarlo, por favor dame la visión de Tu verdadera forma».
Después Gurudev nos hizo reflexionar a todos con esta pregunta: «¿Cuándo os llegue la muerte, dónde estará vuestra mente? Porque vuestra mente tiene que estar apegada a algo. Uno puede tener una concepción mental sobre esto, pero estar realmente apegado a Dios es algo diferente que vas más allá de la mente».
Durante el día tuvimos hermosos momentos en los que Gurudev nos mostró, una vez más, que está al tanto de todo y que cuida de todos nosotros. Uno de esos momentos mágicos fue durante las oraciones, cuando Gurudev llamó a un prabhu que estaba entre la multitud. Resultó que, debajo de su ropa, tenía un bebé escuchando los bhajans. Y Gurudev le pidió, por el bien del niño, que saliera fuera a escuchar porque el sonido era demasiado alto para el bebé.
Más tarde, cuando estaban añadiendo más madera al kund, Gurudev vio un caracol pegado a una de las maderas, y rápido como un rayo metió Su mano en el fuego para salvar al caracol. Lo sacó y lo dejó sobre el regazo de Swamini.
Después, durante el arati, Gurudev observó que a la mataji que lo estaba realizando le era cada vez más difícil sostener la lámpara. Rápidamente buscó un plato, lo puso debajo de la lámpara del arati y se la devolvió a la mataji. Ella ya se había quemado la mano y se sintió aliviada porque el plato la protegería del calor del metal. Son muestras constantes de que Él está siempre con nosotros. Nos protege y nos ayuda, lleno de humildad y servicio desinteresado.
Una vez terminadas las festividades principales, Gurudev invitó a Prithu a dar en el templo un satsang sobre el Bhagavad Gita. Prithu compartió historias personales como lo difícil que fue para él aceptar muchas cosas de este camino o lo importante que es cambiar nuestras ideas para transformar la mente y tener acceso a las experiencias de lo divino. También recordó a todos que Gurudev brinda estas experiencias a los que están abiertos al cambio y preparados para comprender una realidad diferente.
Como Él mismo nos dijo, el Gurudev que vemos en Mauricio es diferente del Gurudev que conocemos en SPN. Y, a la vez, es el mismo. Después de tantas actividades, al final del día estábamos tan cansados que nos acostamos pretendiendo dormir hasta más tarde. ¡Pero nos despertamos por la mañana con Gurudev liderando una auténtica pelea de almohadas!
Terminada la pelea nos propuso ir a la playa. Preparamos todo para ir, deteniéndonos en el camino a tomar unos lichis y a visitar a algunos de Sus amigos de la infancia. Gurudev llevó a Giridhari a nadar con Él. Y, en un momento determinado, una persona se le acercó emocionada al ver a Giridhari y comenzó a hablar con Gurudev, que le contó la historia de Su Giridhari y de Mirabai y se hizo una foto con las deidades.
Después Gurudev dijo que era hora de irse. Fue uno de esos momentos en los que nos permite ver cómo el gurú se ocupa de todo. Él visita a todos Sus devotos y discípulos aunque estos, debido a su ignorancia, puede que no respondan a la llamada.
¡Estad atentos a las próximas publicaciones mientras ‘Seguimos al Maestro’ en una peregrinación hacia lo Divino!
¡Jai Gurudev!
