13.09.2018
“Al final, nuestras acciones muestran claramente en qué creemos, a qué estamos apegados y cuál es nuestro verdadero objetivo. Por lo tanto, siempre hay que ser consciente de por qué se está practicando. Solo entonces puede ser parte de tu vida, una parte de ti.”
Escrito por: Shandilya
Sadhana es nuestro camino hacia la meta. Es la práctica que hacemos para alcanzar nuestro propósito espiritual. En el camino del bhakti, sabemos que solo a través del amor, alcanzamos el amor. El camino en sí mismo es la meta. Aquí es también donde entra Bhakti Marga, es decir, «el camino del bhakti». Bhakti es la expresión del verdadero Amor Divino. Bhakti es el Amor en acción, y es lo que sucede cuando damos Amor.
El verdadero bhakti no contiene ningún tipo de orgullo o tendencia egoísta. Está centrado únicamente en Dios. Mientras la mente no esté completamente calmada y centrada en Dios, estrictamente hablando, no podemos hablar del verdadero bhakti. Sin embargo, mientras estamos en el camino hacia ese bhakti puro, lo llamamos sadhana-bhakti. Sadhana-bhakti significa que estamos tratando activamente de lograr el bhakti puro, aunque no lo hayamos alcanzado todavía.
Para que algo sea Amor Divino, Dios tiene que estar presente en él. El Amor Divino es la conexión entre nosotros y Él. No puede ser solo por nuestro esfuerzo. Él tiene que estar presente también. Podemos extender nuestras manos, pero depende de Él si quiere tomarlo o no.
Todo lo que se hace con amor puro es bhakti, es decir, cuando extendemos nuestras manos hacia Él y lo invocamos con amor puro y sincero, entonces Él vendrá. Podemos preguntarnos, ¿Dónde está la dificultad en eso? La dificultad está en nuestros deseos y el karma. A lo largo de nuestra vida y de encarnaciones anteriores, hemos acumulado muchos deseos y consecuencias a través de los cuales le hemos dicho a Dios que también queremos otras cosas. Esos ciertos hábitos, impresiones y consecuencias nos frenan.
Tenemos un gran amor dentro de nosotros, pero la mente también está ahí y juega su papel. Una verdadera sadhana está diseñada para pasar por alto la mente y expresar este profundo Amor. Una verdadera sadhana lleva la gracia de Dios y nos da los medios para conectarnos con Él directamente. Fortalece nuestro Amor y calma la mente. Cuanto más seamos capaces de expresar nuestro amor, más podremos hacerlo a través de una verdadera sadhana, y elevará aún más nuestro amor para alcanzar el Amor Divino incondicional. La práctica constante con sinceridad, dedicación y devoción es la clave para tener éxito en la sadhana.
La palabra ‘sadhana’ significa lo que lleva a uno a su meta. Siempre es importante saber y ser consciente de la propia meta. Incluso si sabemos que todo se trata de «Simplemente Amar», puede que no tengamos esa convicción, fe y confianza en este sencillo mensaje. Lo sabemos desde la mente, pero ¿tenemos esa consciencia? ¿Poseemos esta sabiduría y podemos decir realmente que es nuestra convicción interna? Con suerte, para muchos de vosotros será así. Al final, nuestras acciones muestran claramente en qué creemos, a qué estamos apegados y cuál es nuestro verdadero objetivo. Por lo tanto, siempre hay que ser consciente de por qué se está practicando. Solo entonces puede ser parte de tu vida, una parte de ti. Solo entonces querrás practicarla, porque se convierte en una expresión de tu interior.
Hasta que lleguemos a nuestra meta, aunque no tengamos esa fe, la sadhana nos sintoniza y nos lleva hasta ella. Nuestra práctica regular nos abrirá lentamente a nuestra verdadera meta, nuestro propósito. Es por eso que una sadhana es entregada por un Gurú. Él sabe dónde tenemos que ir, y da las prácticas que necesitamos para llegar allí.