SIGUIENDO AL MAESTRO | PEREGRINACIÓN EN ISLA MAURICIO 2021

 09 Marzo 2021

 

«¡Estamos viviendo una época increíble!», exclamó Guruji emocionado, mientras nos contaba que todos tenemos la oportunidad de sumergirnos profundamente en nuestro interior y despertar la consciencia divina. ¿Pero cuál es el camino? Porque tener esta oportunidad de despertar la consciencia divina es un regalo muy poco común y, como dijo Guruji, esto solo se puede conseguir a través de la gracia del gurú.

Isla Mauricio ha entrado en un nuevo confinamiento a nivel nacional, y Guruji ha bendecido a los peregrinos con una cuarentena íntima a la orilla del mar. Muchos de ellos ya estuvieron con Él en cuarentena, en Vrindavan, hace exactamente un año. «No es simplemente una coincidencia que estemos aquí», recordó Guruji, refiriéndose también a los peregrinos virtuales.

Dio un hermoso satsang matutino pidiendo que aprovecháramos esta oportunidad para sumergirnos profundamente en la sabiduría del Bhagavad Gita. Es el camino, dijo, para descubrir la divinidad en el interior de cada uno y despertar toda vuestra energía, en un mundo que está sumido en la depresión. Sin esto, no podremos servir de verdad.

Guruji explicó, de una forma preciosa, el significado de la obediencia, que es ser uno mismo; el yo interior. Ser tu verdadero yo y estar listo para transformarte, listo para despertar y ser libre para resurgir. Eso es lo que significa la obediencia. La rigidez, el estrés y el miedo nos frenan. Se trata de la actitud con la que te enfrentas a la vida.

Continuó diciendo que es muy hermoso ver la veneración a las deidades y la relación personal de cada uno de nosotros con el Señor. No es una relación unilateral, porque Bhagavan nos está esperando. «Él está esperando para bailar con vosotros cuando os convirtáis en la gopi que lleváis dentro», dijo. El gurú no pide nada. La mente necesita transformarse y lo hace solo a través de la absorción en lo divino. Absorberse en lo divino es el primer paso. Después Él se convierte en la realidad y finalmente, Él se convierte en tu vida misma. ¡Ésta es la gracia de Ghiridariji!

La fiesta de las deidades

Guruji tuvo la amabilidad de permitir a todos los devotos que llevaran a sus deidades al abhishekam. ¡Fue como una fiesta de deidades! Después del abhishekam, Guruji repartió el agua, que estaba en un recipiente muy pequeño, entre todos los devotos. Por alguna razón, el agua no se terminaba. Guruji la repartió entre los 100 peregrinos que estaban allí; daba una cucharada a cada uno y el recipiente seguía lleno. ¡No fue más que otro de sus sutiles milagros!  

Luego, Guruji nos dio la experiencia directa de ir todavía más hacia el interior, a través de la recién revelada meditación de Maha-Lakshmi. Y para profundizar aún más, y prepararnos para el Shivaratri del día siguiente, hizo un abhishekam al Shiva-lingam.

Después del abhishekam, Guruji dio un satsang vespertino explicando el significado más profundo de Shiva. Dijo que, normalmente, a Shiva se le asocia con la destrucción, pero que en realidad Shiva significa el más afortunado; ¡lo más asombroso! Para poder crear hay que destruir. ¿Pero qué se destruye realmente? Las cosas que ya no necesitas en la vida; las cualidades negativas. Para que lo que crees, lo nuevo, sea más beneficioso para tu crecimiento espiritual y para tu vida. Como dijo Guruji: «Sumérgete en la transformación de tu mente. Deja que suceda la unión entre el corazón (Shiva) y la mente (Parvati). Cuando ocurre esta unión, la consciencia despierta. ¡Pero que la consciencia se despierte, no significa que hayamos llegado al final! De hecho, aquí empieza el camino del bhakti. Porque tu atma todavía anhela lo supremo. 

El nuevo ashram

¡Debido a la cuarentena, nuestro hotel se convirtió en un ashram! Montamos la mesa de prasad, dividimos las tareas entre los encargados del prasad, los de las flores y los del cuidado de las ceremonias. Hemos montado una cocina de puja, en lo que era el bar frente a la playa, y allí hacemos los rituales. Se ha organizado un equipo para lavar los platos y organizar la comida, los músicos y los instrumentos. Todos han estado totalmente dispuestos a ayudar.

En una caminata con Guruji, le dijimos: «¡Así que, por fin, tienes tu ashram en Isla Mauricio!» Él respondió riendo: «¡Eso parece!» Al principio, el personal del hotel estaba muy estresado con los cien bhaktas alojados en cuarentena y sin poder salir, pero después de la primera noche se reían con nosotros. ¡Es como nuestra nueva casa! Guruji también pasa tiempo con los empleados del hotel. Siempre se detiene para preguntarles sobre la vida, sobre Dios, o simplemente, sobre lo qué piensan acerca de la situación del país. Es una forma de llevarlos a Su mundo mágico, aunque sea solo durante unos minutos. 

Así que, aquí estamos. En una pequeña isla en medio del océano, justo en el límite donde la tierra y el mar se tocan. Otra cuarentena más con el Maestro, sin ningún otro lugar adonde ir, más que a lo más profundo de Su barco; hacia el único destino verdadero. ¡Y acabamos de empezar!

Las posibilidades de estar aquí parecían improbables. Sin embargo, como siempre muestra Guruji, Su Amor no tiene fronteras, cruza el océano y llega a todos Sus devotos alrededor del mundo. La respuesta tan positiva de los peregrinos virtuales ha sido todo un testimonio de esta ausencia de limitación. 

No importa dónde te encuentres; todos tenemos este tiempo, esta oportunidad de sumergirnos más profundamente.

MÁS IMÁGENES

X