SIGUIENDO AL MAESTRO | PEREGRINACIÓN EN ISLA MAURICIO 2021

 

15 de Marzo de 2021

 

¿Es posible valorar al gurú cuando está vivo o solo cuando se va? En realidad, no es posible, según las palabras de Guruji en el satsang de la mañana. Sin embargo, está la posibilidad de sintonizarse uno mismo, gradualmente, para reconocer Su gracia en cada momento, «¡Hasta en las cosas más pequeñas! Una araña, una piedra … ¡todo contiene esta gracia!”

El día estuvo repleto de momentos de oro que iluminaron la divinidad y la belleza de nuestro Gurudev. La grandeza que Él nos revela es, a veces, simple y sutil; otras, desafiante y en algunas ocasiones, sobrenatural.

Desde el abhishekam con las cinco deidades materializadas por Él, hasta la charla sobre las sencillas vidas de los santos; pasando por la importancia del dharma superior o por las pruebas en el camino espiritual, ¡con Guruji abarcamos siempre una gran cantidad de conocimiento y de experiencias! Un día con Él, a menudo, parece una semana de actividad.

Algunos temas destacaron entre los demás. Por ejemplo, el del plan que tiene el gurú, a largo plazo, para nuestra alma, con la pregunta: ¿Cuánta gratitud tenemos realmente por esta relación? Dijo Guruji que el grado de gratitud que tenemos se refleja en cómo respondemos a las pruebas y desafíos que Él nos plantea. A través de la gratitud y colocando al gurú, constantemente, en primer lugar, Su misterioso plan a largo plazo va saliendo lentamente a la luz.

El Plan a largo plazo del gurú

 Un buen ejemplo es la historia del propietario de este complejo turístico, donde ese plan del gurú, a largo plazo, se ha hecho ahora evidente, tanto para él como para su esposa.

Esta es su historia:

Conoció a Guruji hace 27 años, durante un breve encuentro de cinco minutos. Guruji tenía 16 años, y se reunió con él por recomendación de un amigo de Satya Sai Baba. Kishen esperó pacientemente, y muy asombrado, en aquella habitación de Guruji, llena de vibhuti y de miel. Tenía una gran sensación de paz y de calma en todo su cuerpo. Al final Guruji llegó, pero tenía prisa por tomar un avión a la India. Se sentaron y cerraron los ojos, solo un momento, pero la sensación de querer permanecer así para siempre se apoderó de él. Después Guruji le dijo: «Tengo que tomar mi avión ahora. Volveré y nos encontraremos de nuevo». Y aunque hace dos años, Guruji vino a este mismo hotel con otro grupo, para Kishen era simplemente un gurú alojado su hotel. Y no le dio importancia a ese encuentro.

 Sin embargo, un día antes de Shivaratri, Kishen se dio cuenta de que Guruji era aquel chico que conoció en el pasado. Kishen tiene una fuerte conexión con el Señor Shiva, desde un año después de conocer a Guruji, y esto le pareció muy significativo. Vío a Guruji en el vestíbulo, pero como tenía que ir a casa, a hacer las oraciones, no se quedó a la celebración. Y, a las 11:30 pm, mientras hacía la puja, al cerrar los ojos solo vio la cara de Guruji. Y pensó: «Esto es un regalo de Shiva».

«Después de 27 años parecía que el tiempo no hubiera pasado. Es como si hubiera sido ayer mismo. Ahora siento que estoy completo, siento un nuevo yo. Sé que todo sucede por alguna razón. Sentí que, en estos 27 años, Él siempre estuvo conmigo. Les dije a mis empleados: «¿Veis a todos estos devotos? ¡Son felices! ¿Sabéis por qué? Por su gurú».

Kishen, propietario del complejo turístico

¿Cómo es posible apreciar realmente el regalo del gurú, cuando su presencia supera, incluso, nuestra comprensión del tiempo?

Para cerrar la velada, Guruji ilustró, de forma muy bella, las posibilidades que uno tiene de manifestar ese agradecimiento. Y lo hizo con los 11 versos del Madhurakavi Alvar, en los que expresa el amor supremo por su gurú.

Guruji lo leyó con admiración, verso a verso, glorificando la belleza de esta relación, para que entendamos cómo ascender a ese nivel superior de devoción. Y, como dijo tan dulcemente, convertirnos en «los futuros santos», que es para lo que Él nos está moldeando. Tenemos que estar profundamente agradecidos por tener la oportunidad de estar eternamente con Él, de servirle, y de crecer con Él a través de cada momento; de cada respiración. Cada segundo debería ser apreciado con ese conocimiento de que todos somos una manifestación de Su Amor Divino. No hemos venido a cumplir el dharma ordinario y mundano, sino a cumplir el dharma supremo. Fuimos creados para servir, para encarnar y para difundir esta fuente de gracia. Por lo tanto, ¡no hay un segundo que perder! Demos gracias…

¡Jai Gurudev!

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