Hui del león corriendo por la habitación  con absoluto terror durante lo que me pareció una eternidad. Mi corazón estaba a punto de salirse del pecho hasta que el león finalmente se detuvo y volvió a la forma humana de Paramahamsa Vishwananda. Manifestando un bolígrafo en Su mano, me dijo: «No vuelvas a dudar, escríbelo y nunca lo olvides».

 

Escrito por Nikunja Dasi

 

Por si aún no lo has captado, esto fue un sueño. Tuve este sueño la primera noche que conocí a Guruji, y la primera vez que dormí en el Ashram en Alemania. Bueno, no fue el saludo más suave posible, pero ciertamente llamó mi atención. Más tarde supe  más sobre quién era ese  león, sobre quien al principio no tenía ni idea. Narasimha, una encarnación de Maha-Vishnu; el humano-león más atractivo y feroz que aniquiló al malvado demonio Hiranyakashipu para proteger a Su devoto Prahlad.

En realidad, Hiranyakashipu es un demonio que está dentro. Mientras nuestra mente esté consumida por la negatividad, mientras nuestra mente esté consumida solamente por la realidad externa, nunca seremos capaces de alcanzar el propósito de la vida. Solamente cuando trascendemos la mente limitada, seremos conscientes de quiénes somos.

Paramahamsa Vishwananda

Cuando leemos sobre la breve pero poderosa encarnación de Narasimha en la tierra en el Srimad Bhagavatam, descubrimos un aspecto del Amor de Dios de una manera que no es a menudo descrita en, digamos, la versión romántica del Amor de las ‘espiritualidades principales’. De hecho, Su imagen comúnmente aterroriza a quienes no conocen su historia, que es tan importante para el mundo en el que vivimos hoy.

Esta ferocidad se deriva de la suprema dulzura y amor que Narasimha siente por Prahlad, por el devoto que tiene completa devoción hacia Dios. Esta ferocidad representa muchos temas, dos de los cuales son la protección contra el orgullo interior y el miedo.

Narasimha nos recuerda que debemos ser intrépidos, como se representa en Su capacidad para matar al demonio Hiranyakashipu, a pesar de todos los requisitos necesarios para hacerlo debido al complicado don que le otorgó el Señor Brahma. Esta bendición consistía en que no podía morir ni en la tierra ni en el espacio; ni en el fuego ni en el agua; ni de día ni de noche; ni dentro ni fuera (de una casa); ni por un humano, animal o Dios; ni por un ser inanimado ni por un ser animado. El Todopoderoso Señor Vishnu se manifestó de la manera perfecta para anular todas estas condiciones. Esto demuestra cómo Dios siempre vendrá por Sus devotos, incluso en las circunstancias más improbables. 

Narasimha nos recuerda que debemos estar libres del orgullo espiritual. El orgulloso demonio Hiranyakashipu, incluso con todo su poder y realeza, no pudo vencer la gracia que se le da a un devoto del Señor. Como vemos a través de esta historia, el verdadero Amor Divino no es simplemente una cosa suave y sentimental. Es una fuerza poderosa que penetra hasta las ilusiones más convincentes que distorsionan nuestra capacidad de ser humildes, tener fe y estar en una relación armoniosa con Dios.

Mi sueño es un recordatorio de que hay que aferrarse a esa fe, ferozmente. A veces hace falta un poco de sobresalto para recordar el Amor y el poder infinitos de Dios. Que la gracia de Narasimha os conceda valor al recordar que está siempre con vosotros y humildad de servir al Todopoderoso con un corazón puro. 

La vida trata de servicio. Servicio, no a la gente, sino servicio al Todopoderoso dentro de cada uno. Comenzamos este servicio venerando, recordando a Dios.

Paramahamsa Vishwananda

A medida que se acerca Narasimha Chaturdashi, dedicad un tiempo a cantarle a Narasimha y conectaos con Su energía y escudo de protección amorosa.

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