El día 10 de abril Paramahamsa Vishwananda trajo a Rukmini-Vitthala a Isla Mauricio, Su tierra natal. Debió ser un día muy auspicioso para instalar aquí al Señor porque coincidió con el aniversario del día en el que Paramahamsa Vishwananda bendijo al mundo con un nuevo mantra sagrado, en alabanza al Señor Vitthala. Ese mismo día, en el satsang, habló del Amor incondicional, del Amor de Dios y de la simplicidad del Amor.

   

EXTRACTO DEL SATSANG DE PARAMAHAMSA VISHWANANDA DEL 10 DE ABRIL DE 2020

 

“¡Cuando os preocupáis no podéis decir que eso sea Amor incondicional! Cuando os preocupáis, en primer lugar, no os estáis ayudando a vosotros mismos y así no podréis tampoco ayudar a los demás. Os pregunto: si vuestro objetivo es el Amor incondicional, ¿por qué os preocupáis? ¿Qué creéis que es el Amor incondicional? El Amor incondicional es confiar, no es preocuparse. Significa que confiáis en vuestro camino. Confiáis en el Amor y en la protección de Giridhariji, así que no tenéis nada de qué preocuparos. Él se encarga de todo. ¿Dónde está vuestra confianza? Si os preocupáis, ¿creéis que tenéis confianza? No, no la tenéis. La preocupación es una señal de que no confiáis, así que no deberíais preocuparos por las cosas.

Hablemos de preocuparse y de prestar atención. Veréis, estas dos cosas probablemente son incompatibles. Digamos que alguien necesita ayuda, y que vosotros queréis ayudar a esa persona, pero empezáis a preocuparos por ella. ¿Creéis que seréis capaces de ayudarla así? No, así nunca podréis hacerlo. No tenéis la capacidad de ayudar si estáis preocupados. Si os preocupáis, no podréis ayudar. Si queréis ayudar a alguien, tenéis que liberaros de esa preocupación.

El Amor incondicional no encaja en un contexto de preocupación por las cosas. Estáis aquí para dar, así que debéis dar. Si sabéis que una persona realmente necesita ayuda, ayudadla. Ayudad a la gente, en la medida en que podáis, pero confiando en que, hagáis lo que hagáis, el Señor estará con vosotros. Bhagavan está con vosotros. Él está siempre a vuestro lado, así que no tenéis que preocuparos de nada. Tenéis que hacerlo con felicidad y con alegría, sabiendo que todo lo que hagáis en este estado dará un fruto diferente.

Pero si hacéis algo desde la preocupación, si estáis preocupados pensando en si funcionará o no … nunca funcionará, porque no tenéis confianza en que vaya a funcionar; porque estáis preocupados por ello. Incluso si prestáis atención a alguien, ¿creéis que eso le ayudará? No, no ayudará a nadie. Eso solo aumentará, aún más, el miedo dentro de vosotros.

Así que, entregad todo a los Pies del Señor. Hacedlo todo, cualquier cosa que hagáis, con la actitud de servir a Dios. Y si no tenéis esa actitud, mientras lo estáis haciendo, por la noche antes de dormir, simplemente cerrad los ojos y ofrecédselo todo a Él. Decid: ‘Krishna-arpanamastu’, y ofrecedle vuestro día. Ofreced todo lo que habéis hecho: lo bueno y lo no bueno. ¡Es un acto tan simple!, pero muy a menudo la gente lo encuentra muy difícil porque piensa: «¿Cómo puedo ofrecer al Señor todo lo ‘no bueno’ que he hecho durante el día?” No funciona así; Él no se preocupa por esa distinción entre ‘bueno’ y ‘no bueno’. Vosotros os preocupáis porque os sentís culpables, pero en realidad, Él no se preocupa por esas cosas.

Si realmente queréis hacerlo todo con esta actitud de entrega, empezad a pensar que, hagáis lo que hagáis, Giridhariji está siempre a vuestro lado. De hecho, a Él le encanta eso. Y le encanta cuando hacéis algo de la manera más sencilla. No tiene que ser nada complicado, porque muy a menudo nos gusta complicarnos la vida. Y, sin embargo, lo que a Él le produce más alegría es, en realidad, que lo hagáis de la forma más simple, fácil y sencilla.

Cuando decimos que le amamos lo hacemos todo por Él, pero es en esta forma sencilla de ofrecerle las cosas donde Él encuentra mayor alegría, no en las grandes extravagancias. No en el gran drama ni en el elegante espectáculo en el que a menudo la gente piensa: «Debemos hacer algo enorme para que Dios nos ame; debemos hacer algo inmenso». No, no, no, no es así. Si os acordáis de Él en las pequeñas cosas que hacéis, lo apreciará mucho más”.

  

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Guruji habló de nuevo, a principios de este año, sobre este hermoso mantra que nos regaló. Fue otro de esos divinos, y perfectos, momentos del maestro. En su satsang del 8 de enero de 2021, Paramahamsa Vishwananda dijo: «Cuando estéis cantando ‘sri vitthala giridhari parabrahmane namaha’, sabed que os estáis aferrando a esa protección suprema, que os estáis entregando. Le estáis pidiendo al Señor, “¡Déjame entregarme a Tus Pies!”, porque no podéis entregaros simplemente a Sus Pies. Sin que Él lo desee, esa entrega no ocurrirá. La voluntad de entregarse está ahí. Le estáis suplicando: «Deja que me entregue a Tus Pies». Dame ese refugio, dame esa protección’. Realmente no se trata de pedírselo a Él porque no se lo pedimos, surge de manera natural. Giridhari representa eso. Entonces Vitthala, que es Bhakta-vatsala, el que cuida de Su devoto, el que se ocupa de Su devoto, no está lejos. Alguien que cuida de ti no puede estar lejos, ¿no? Si quiero cuidar de ti y estoy lejos no podré hacerlo. Y en Vitthala, en realidad, Él destruye todos los dogmas entre Él y la gente. Aunque los shastras digan: “Sí, tienes que hacer esto, esto, esto y esto“ en el Vitthala-leela Él rompe todos esos dogmas.

Disfruta de la gracia de este mantra cantando con amor, al menos, un mala cada día para tu Amado Señor.

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